¿Es usted residente o no residente para el IRS?
Para el IRS, la residencia fiscal no es lo mismo que la situación migratoria. Una persona sin residencia permanente puede ser residente fiscal, y eso cambia qué formulario presenta y qué ingresos debe declarar.
Las dos formas de ser residente fiscal
La primera es tener la tarjeta de residencia permanente en algún momento del año. La segunda es cumplir la prueba de presencia sustancial: haber estado en Estados Unidos al menos 31 días en el año y sumar 183 días o más al contar todos los días del año actual, un tercio de los del año anterior y un sexto de los del año previo a ese.
Quién no cuenta los días
Algunas personas están exentas de contar sus días, como los estudiantes con visa F o J durante cierto tiempo, ciertos profesores e investigadores y los diplomáticos. Además, quien cumple la prueba pero pasó menos de 183 días en el año y mantiene un vínculo más estrecho con otro país puede declararlo con el Form 8840.
Qué cambia
El residente fiscal presenta la 1040 y declara su ingreso mundial, además de reportar sus cuentas y empresas en el exterior. El no residente presenta la 1040-NR y declara solo el ingreso de fuente estadounidense, salvo lo que disponga un tratado. El año en que alguien llega o se va puede ser de doble condición, con una parte como residente y otra como no residente.
Por qué importa planificarlo
Quien está por convertirse en residente fiscal puede tomar decisiones antes de esa fecha que reducen impuestos en los años siguientes, como el momento de vender activos o de reorganizar empresas en el exterior. Después de la llegada, muchas de esas opciones ya no existen.